Resumen de la publicación

AVENE

Uso de curas termales en la dermatología​

D.Guerrero
Annales de Dermatologie et vénérologie
2020

El termalismo es una de las disciplinas médicas más antiguas, con una historia de miles de años y cuyos beneficios están bien documentados. La terapia se basa en un programa de cuidados diarios durante un periodo de tres semanas en una estación termal.
La hidroterapia se recomienda especialmente en dermatología, ya que el agua termal entra en contacto directo con las lesiones cutáneas. Las principales indicaciones son el eczema, la psoriasis, el prurito crónico y los trastornos de la cicatrización de heridas, con nuevas indicaciones emergentes, como son los efectos secundarios relacionados con los tratamientos contra el cáncer y los cuidados de seguimiento tras dichos tratamientos.
El termalismo abarca mucho más que la hidroterapia, adquiriendo en los últimos años un lugar destacado en la educación terapéutica. La terapia, que durante mucho tiempo se ha considerado una alternativa a los tratamientos farmacológicos, debe situarse como tratamiento complementario de las dermatosis crónicas, con el objetivo de reducir a medio y largo plazo la gravedad de la enfermedad y la dependencia de los fármacos.